Rubén Castro Torrijos: Legado musical al folklore chocoano
Sus canciones, poemas y demás composiciones musicales y literarias aún perduran en la memoria y el imaginario de varias generaciones de chocoanos que han sido permeados por ritmos y aires tradicionales que compusieron en su momento los Hermanos Castro Torrijos y que han sido objeto de importantes investigaciones, que han permitido rescatar, conservar y valorar su legado musical, que conservan e interpretan grupos musicales, las chirimías y aún suena en algunas emisoras de Quibdó.
Néstor ,Rubén y Ligia Castro Torrijos llenan el pentagrama musical y poético como si cubrieran todo un siglo de íntimas costumbres y sabores nativos. En sus cantos y poemas musicales, como se pueden llamar, se percibe el calor de la rumba y el húmedo y perfumado sudor de las mujeres chocoanas. En sus poesías se siente el olor de albahaca, yerbabuena y poleo. Toda una tradición de costumbres y personajes que van desde Alfonso Andrade (El rey del río) hasta María La O, y Juana Blandón. Todos los chocoanos les debemos un homenaje a los hermanos Castro Torrijos. ¡Qué injustos hemos sido con ellos! Escribió Alfredo Cujar Garcés en LA COLUMNA DE MENA MENA del Semanario Chocó 7 Díaz titulada ¿Ingratitud y olvido?, (Nadie ha engrandecido tanto al Chocó como sus cantores y poetas).
El libro “Grandes del Chocó” de Efraín Gaitán Orjuela publicado en 1994, Hace esta semblanza de Rubén Castro Torrijos:” Abogado, músico, compositor, escritor, poeta y sociólogo, folclorista nació en Quibdó el 8 de febrero de 1911 fue el octavo hijo de Rodolfo Castro Baldrich e Isabel Torrijos. Quienes dieron al chocó 6 más de los 14. Tres fueron famosos; además de nuestro biografiado, el compositor folclorista Rodolfo y el poeta neurólogo Néstor.
Rubén Castro recibió el título de abogado por parte de la Universidad del Cauca y desempeñó cargos de importancia como Jefe de la división Administrativa del Ministerio de Trabajo, Secretario de Hacienda del Departamento del Chocó visitador nacional del SENA. Delegado en Quibdó de la Registraduria Nacional del Estado Civil y gerente de relaciones industriales de fertilizantes colombianos con sede en bar Barrancabermeja.
Contrajo matrimonio con Melba Díaz Ferrer, con quien tuvo un solo hijo Jorge Enrique ingeniero forestal. También realizó estudios universitarios en la Universidad de Antioquia donde se graduó en Sociología. Su especialidad fue una de las ramas de esa ciencia el folclorismo. Pero no el general sino el de su terruño el Chocó. La mayor parte de sus canciones las compuso en Manizales y tuvo la suerte de encontrar dos insuperables intérpretes de sus canciones, el primero, en Bóveda y sus vallenatos. Y en la voz maravillosa de “La Negra Grande de Colombia” Leonor González Mina, quienes divulgaron los temas del compositor chocoano en los más cotizados escenarios internacionales. No hay chocoano nativo o residente que no haya vibrado de gozo al escuchar piezas folclóricas de tanto colorido local y chispeante humor como” Me Voy pa Beté. “Juana Blandón”,” Amiragualdo”,” Compae Raúl Cañadas”, “Viniendo de Raspadura”, “El rey del río”.
El versátil chocoano también contribuyó en los inicios de la televisión Colombiana, según narra su único hijo Jorge Castro Díaz dirigió “El programa de TV “Choco Adentro” fue emitido en el año 1957 por la Televisión Nacional de Colombia cuando no había canales comerciales. El espacio Fue asignado por el almirante Piedrahita Arango su amigo y miembro de la Junta de Gobierno que reemplazó a Rojas Piñilla. “Rucas “seudónimo de Rubén Castro lo dirigió y escribió los libretos durante el medio año que estuvo al aire este espacio de media hora y que se emitió a las 6 pm todos los jueves - se dedicó a presentar músicos, artesanos, y poetas y a escenificar Cuentos Tradicionales de su tierra siendo una de sus actrices la entonces muy joven Raquel Ercole.
Murió de cáncer de pulmón, en Bogotá en 1963 a los 52 años de edad”, pero su obra musical vive y perdura en la memoria sonora del Chocó.
Sones y Abozaos :un rescate desde la academia
Su obra musical, poética literario, sus cancioneros fueron por fortuna rescatada por un grupo de investigadores de la Universidad de Antioquía con el proyecto “Sones y Abozaos: Aproximación etnomusicológica a la obra de tres músicos de la tradición popular chocoana”, trabajo que fue Premio Nacional de Cultura, obtenido por Alejandro Tobón, María Eugenia Londoño, Jesús Zapata del grupo de investigación valores musicales regionales –Facultad de Artes de la U.de Antioquía. La obra de los Castro Torrijos tiene importancia estética, socio cultural local y regional, puesto que dimensiona la cultura tradicional y popular chocoana.
En la tesis “Aproximación entre los tradicionalistas y modernizadores: un estudio sobre la motivación de los cantautores del municipio de Quibdó-Chocó, para preservar la tradición “ de Naomi Victoria Mosquera Lozano, Tesis de grado para optar por el título de Psicóloga Área de Investigación de Cultura y Sociedad Universidad Externado de Colombia Facultad de Ciencias Sociales y Humanas Programa de Psicología Bogotá, D.C. 2021, se aborda la presencia de los Castro Torrijos en el pentagrama musical del Chocó en un capítulo titulado” La Oleada de los Castro Torrijos”. Las obras de los Castro Torrijos se viven como uno de los regentes de la música tradicional chocoana, se trata de un legado que sintetiza el pasado y el presente, cuyo estudio es relevante para el patrimonio cultural de estas comunidades.
Las temáticas que se encuentran en estas narrativas musicales compuestas por los hermanos Castro Torrijos, “denuncian la situación social, aspectos cotidianos de su gente, así como narrativas románticas que expresan amor, desamor y engaño. Esta capacidad para transmitir sentimientos, sensaciones, paciones y críticas sociales se constituyó como un legado que posibilitaba afianzar la identidad por la que abogaban los Castro Torrijos en su chocoanidad y, al mismo tiempo, se instauró como una oportunidad para que estos artistas accedieran al reconocimiento nacional e internacional”.
De Rubén se dice que : nació en 1911, en la ciudad de Quibdó-Chocó. Allí, vivió su juventud, para posteriormente irse a estudiar a Medellín y después a Popayán, ciudad en la que cursó sus estudios de Derecho. La etapa más trascendental de Rubén fue cuando se desarrolló como inspector de trabajo y como Secretario de Hacienda en el Chocó. Desde estas posiciones, Rubén logró recorrer la región, lo que le permitió conocer aún más la realidad del Chocó y sus comunidades, lo cual impregnó sus melodías y narrativas llenas de sabor y colores chocoanos (Londoño y Tobón, 2010). Los tres hermanos interiorizan estilos, formatos musicales y maneras particulares de expresar ideas, sentimientos y acontecimientos, recurriendo a jergas típicas tradicionales propias de las regiones de las cuales hicieron parte, esto es, Chocó, Antioquia y Caribe.
Evidentemente, estos tres artistas crearon y recrearon su música desde una perspectiva pluricultural, que se distingue en varias de sus obras donde incorporan préstamos rítmicos y musicales que vienen de las demandas y requerimientos de las industrias musicales.
En relación con las características de las obras de estos tres artistas, en las creaciones musicales de Rubén es posible constatar una clara influencia de la cultura atlántica. Vivir en el departamento del Chocó potenció al artista, que se nutrió de las tradiciones regionales, lo que llevó a que la música de la chirimía recogiera y retomara su obra, apropiándose de esta para convertirla en un referente cultural.
En otras palabras, estos artistas se sirvieron de varios géneros musicales para construir su repertorio musical. Por ejemplo, en el caso de los abozaos, que provienen de los cantos de los marineros y pescadores del río Magdalena, representan un ritmo típico en el litoral atlántico del Chocó, ejecutado con instrumentos de viento o chirimías. Se escucha en las zonas centro y norte del Chocó. Debido a la creatividad de Rubén y Néstor, este género fue reconvertido para ser transformado en canción, en el que se relatan hechos cotidianos del pueblo.
Galería fotografíca
https://www.flickr.com/photos/197769500@N02/albums/72177720306246147/
CURRICULUM VITAE DE RUBEN CASTRO TORRIJOS
Nacimiento: Quibdó, febrero 8 de 1911
Esposa: Melba Díaz Ferrer
Hijo: Jorge Castro Díaz
Padres: Rodolfo Castro Baldrich e Isabel Torrijos Barboza
Bachillerato: Colegio Carrasquilla 1929 (finalizado)
1931 – 1933 Universidad del Cauca Facultad de Derecho (No graduado)
1935 – 1938 Agente Fiscal de la Intendencia del Chocó en Buenaventura
1940 – 1945 Juez Promiscuo Quibdó
1946 – 1951 Abogado Ministerio del Trabajo en Bogotá
1952 – 1956 Gerente Representaciones Mario Gil Ltda en Medellín
1957 Director programa Chocó Adentro Televisión Nacional de Colombia
1958 Gerente Almacenes GILCO Ltda en Medellín
1959 Gerente Almacenes GILCO Ltda en Pereira
1960 Srio. de Hacienda Departamental del Chocó
1961 – 1962 Director Relaciones Industriales FERTICOL S.A. B/ bermeja.
Fallecimiento: Bogotá, junio 10 de 1962
Webgrafia
"Barujo y La Pelotera": Encuentro de culturas en la obra musical y poética de tres músicos chocoanos
https://www.jstor.org/stable/780465
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